Este capítulo sigue bloqueado.
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Continuar con el capítulo 1Volver al índiceAporta más conocimiento especializado que cualquier persona. Solo necesita aprender lo que le enseñarías a cualquier buen empleado al incorporarse:
Tu marca. Logotipo, colores, tipografías, manual de marca. Así, todo lo que cree llevará tu sello.
Tus normas. Cómo te diriges a tus clientes, qué tono usas, qué no haces nunca.
Tu empresa. Lo que ofreces, precios, procesos, contactos y plantillas.
Tus clientes. Quién es quién, qué se habló la última vez y qué le importa a cada uno.
Al terminar, tendrás un empleado que sabe casi todo y conoce tu empresa.
Cuanto más sabe, menos tienes que explicarle. Cada acceso lo hace más autónomo. Con tu bandeja de entrada, conoce el historial de cada cliente. Con tus archivos, encuentra por su cuenta plantillas, presupuestos antiguos y listas de precios. Así, «Responde al señor Krause» se convierte en una tarea que puede resolver de principio a fin.
Cuanto más le des, más podrá hacer por ti.
Quizá sea la idea más importante de este capítulo. Por eso la repetimos, alto y claro: dale todo lo que tú usas para trabajar.
Tus carpetas y archivos. Contratos, carpetas de clientes, plantillas, listas de precios, referencias, presentaciones y textos. En definitiva, todo lo que guardas en tu máquina y necesitas para tu trabajo diario.
Tus conocimientos. Cómo funcionan tus procesos, quién se encarga de cada cosa y qué tienes entre manos ahora.
Tus datos de acceso. Para tu bandeja de entrada, las webs y los portales, y los programas con los que trabajas.
Esto marca la diferencia: si tiene acceso a todo lo que tú tienes, puede trabajar como tú. Así puede sustituirte en casi cualquier ámbito. Él prepara el trabajo y te deja el resultado terminado sobre el escritorio. Esto vale tanto para toda tu empresa como para tu departamento o tu puesto. Cuanto más conoce de ti y de tu trabajo, más carga te quita.
Más acceso no significa menos control. Antes de enviar nada al exterior, te lo sigue mostrando como borrador, tal como configuraste en el Capítulo 4. En Primeros pasos, en los Pasos 4 y 5, te explicamos cómo darle documentos y datos de acceso.

«Quiero darte la bienvenida como a un nuevo empleado. Hazme preguntas, de una en una, sobre lo que necesitas saber de mi empresa, mis clientes y nuestras normas internas. Y dime qué documentos y datos de acceso te faltan».
¿Cuánto debería darle y qué datos de acceso?
Todo lo que puedas de lo que tú usas a diario. Cada carpeta y cada acceso lo hacen más eficaz. Si tienes dudas, pregúntale: «Dime a qué podrías ayudarme más si tuvieras acceso».
¿Tengo que dárselo todo de una vez?
No. Empieza por lo que más sueles explicar. El resto lo irá aprendiendo de tus documentos y tus comentarios.
¿Cuánto dura la incorporación?
Menos que la de cualquier persona que contrates. Todo lo que esté en tus documentos, lo lee en minutos.
Cuanto mejor conoce tu empresa, más manos puede poner a trabajar para ti.
¿Lo has leído todo? Entonces marca el capítulo como completado.
Así desbloqueas el Capítulo 7 y se guarda tu progreso.
