Módulo 01 de 08·5 lecciones·unos 15 minutos

Tu primer día.

Desde hoy, en algún rincón de tu oficina hay una pequeña máquina, y en tu teléfono espera un chat nuevo. Este módulo explica qué acabas de contratar y te lleva del primer mensaje a las diez primeras tareas terminadas.

01 · Lo que aprenderás aquí

Después de este módulo …

02 · Las lecciones de este módulo
1.1Qué acabas de contratar
1.2El primer mensaje
1.3Lo que sabe desde el día uno y lo que aprende de ti
1.4Las primeras 48 horas
1.5Las diez primeras tareas
03 · Lección 1.1

Qué acabas de contratar.

Olvida por un momento todo lo que has oído sobre herramientas de IA. No has comprado un programa ni has firmado una suscripción. Has contratado a un empleado. No es una frase publicitaria: es la descripción más exacta que existe.

Tu empleado de IA vive en una máquina propia dentro de tu casa. Allí trabaja: lee y escribe correos, prepara presupuestos y gráficos, investiga, mantiene tu web, ordena tus cifras. No hace pausas, no ficha la salida y no se va de vacaciones. Y tiene una cualidad que lo distingue de cualquier herramienta: recuerda cómo lo quieres tú.

¿Hay alguien sentado ahora en esa máquina?

No. Nadie tiene que sentarse ante esa máquina; ni siquiera hacen falta pantalla y teclado. La máquina descansa en el armario o en una estantería y trabaja en silencio. Todo tu equipo localiza al empleado a través del chat.

04 · Lección 1.2

El primer mensaje.

El primer día, muchos clientes se quedan un rato mirando el chat vacío. ¿Qué se le escribe a un empleado que sabe hacer de todo? La respuesta: lo mismo que le dirías a una persona nueva en tu equipo. Salúdalo, cuéntale qué te ocupa ahora mismo y deja que él pregunte el resto.

Por cierto: ya te conoce. Durante la puesta en marcha le entregamos todo lo que nos contaste: tu empresa, tu sector, tus procesos clave. No empiezas de cero, continúas una conversación que nosotros empezamos por ti.

«Hola. Desde hoy trabajamos juntos. ¿Por dónde empezamos?»
Él«Ya me he instalado: conozco tu bandeja de entrada y he leído tu web. Mi propuesta: ordeno tu correo y te presento los tres asuntos abiertos más importantes.»
«Hazlo. Y después cuéntame qué más te ha llamado la atención.»
Ponle un nombre

Suena a capricho, pero lo cambia todo: a un «Max» o a una «señora Berger» les delegas como a colegas; a un sistema sin nombre solo le lanzas búsquedas. Escríbele sin más: «A partir de ahora te llamas …» Él lo recordará.

05 · Lección 1.3

Lo que sabe desde el día uno y lo que aprende solo de ti.

Tu empleado no empieza como principiante. Trae la experiencia acumulada de cada puesto que hemos acompañado: miles de gestos probados, del PDF de presupuesto impecable al análisis de la competencia. El oficio lo trae dominado desde el primer día.

Lo segundo avanza más rápido cuanto más le dejas ver. Por eso al principio rige una regla sencilla: dale trabajo real, no preguntas de examen. Quien lo tiene una semana respondiendo trivialidades acaba la semana con un buen concursante. Quien le entrega el correo, un presupuesto y una investigación acaba la semana con un empleado ya rodado.

Un segundo agente lo supervisa

Tu paquete incluye un sistema de revisión que controla el trabajo de tu empleado y nos avisa si algo se sale de lo normal. No hace falta que repases su trabajo con desconfianza; para eso estamos nosotros. Aun así, lo que sale al mundo lo decides tú: más sobre esto en el Módulo 3.

06 · Lección 1.4

Las primeras 48 horas.

Para que sepas qué es normal: así son los dos primeros días en casi todos los clientes.

¿Y si cinco personas de tu equipo quieren algo a la vez? Ningún problema: no hay cola de espera. Cada chat es para él una conversación propia y puede trabajar en muchas cosas al mismo tiempo. La máquina de tu armario reparte el trabajo como una secretaría con cien manos.

07 · Lección 1.5

Las diez primeras tareas.

Entre nuestros clientes, esta lista ha demostrado ser el camino más rápido para convertir a un empleado nuevo en uno imprescindible. Complétala durante tu primera semana; el orden lo eliges tú.

01Pídele que ordene tu correo: «Ordena mi bandeja de entrada y enséñame los tres asuntos más importantes.»
02Pídele que responda un correo, primero como borrador para tu aprobación. El envío queda en tus manos.
03Encárgale una investigación: «¿Qué están haciendo ahora mis tres competidores principales? Con fuentes.»
04Pídele el borrador de un presupuesto, a partir de una consulta real y abierta.
05Encárgale un gráfico: una imagen publicitaria o un motivo para las redes de tu empresa.
06Pídele que analice una tabla: envíale un archivo de Excel y una pregunta sobre él.
07Envíale una nota de voz: dicta un encargo desde el coche; más sobre esto en el Módulo 2.
08Aliméntalo con tu tono: envíale tres textos típicos tuyos. «Así sonamos. Recuérdalo.»
09Formula una corrección: haz que retoque con precisión un resultado que no encaja del todo.
10Pide el informe matinal: «A partir de mañana, dame cada día laborable a las 7:30 un resumen: bandeja de entrada, citas, asuntos abiertos.»

Con la tarea 10 has configurado de paso tu primera rutina: trabajo que a partir de ahora ocurre solo cada día, sin que vuelvas a pedirlo jamás. Cómo construir estas rutinas con método te lo enseña el Módulo 4.

08 · Ejercicio práctico, 10 minutos

Tres encargos antes de comer.

Ni mañana ni cuando haya más calma: ahora. Copia las tres plantillas, una tras otra, en tu chat y adapta los [corchetes]. Los resultados llegan mientras lees el resto del módulo.

01«Ordena mi bandeja de entrada de hoy y de ayer. Enséñame primero los tres asuntos más importantes, con una frase sobre por qué importan y tu propuesta.»
02«Investiga a mis tres competidores principales: [nombres]. ¿Qué han cambiado en las últimas 4 semanas: precios, ofertas, web, publicidad? Breve y con fuentes.»
03«Crea una imagen publicitaria de [tu oferta más importante] para [Instagram/LinkedIn]. Estilo: [p. ej. elegante, sereno, sin gritos de descuento]. Enséñame primero un borrador.»
09 · Lista de comprobación del Módulo 1

Puedes darlo por hecho cuando tengas esto.

10 · Preguntas frecuentes

Lo que los clientes preguntan primero.

¿Necesito conocimientos técnicos? No. Si sabes usar WhatsApp, sabes hacer esto. No hay nada que instalar ni ningún tecnicismo que debas aprender. Lo que aprendes aquí es a delegar bien, no tecnología.

¿Y si escribo algo mal? No existen los mensajes equivocados. Si no entiende algo, pregunta, como haría un buen colega. No puedes romper nada: todo lo que sale al mundo necesita de todos modos tu aprobación.

¿Pueden escribirle también mis empleados? Sí, así está pensado. Cualquiera del equipo puede darle tareas; cada chat es una conversación propia. Quién puede hacer qué, por ejemplo dar aprobaciones, lo defines con nosotros durante el onboarding.

¿De verdad trabaja de noche? Sí. Los encargos que lanzas por la noche amanecen terminados. Las rutinas como tu informe matinal las despacha antes de tu primer café.

← Todos los módulos Siguiente: Así se habla con él →